El criminólogo en la prevención de pérdidas: el papel del Loss Prevention Advisor en el sector retail

El criminólogo puede encontrar en Loss Prevention o prevención de pérdidas un ámbito profesional especialmente relacionado con sus competencias. Investigación, análisis de patrones delictivos, prevención situacional, fraude, evaluación de riesgos y análisis de información forman parte tanto del conocimiento criminológico como de numerosas funciones desarrolladas en prevención de pérdidas.

Cuando pensamos en la seguridad de un establecimiento comercial, resulta habitual imaginar vigilantes de seguridad, cámaras de videovigilancia, alarmas o dispositivos antihurto. Sin embargo, detrás de estas medidas existe un ámbito profesional mucho más amplio: la prevención de pérdidas, conocida internacionalmente como Loss Prevention.

En numerosas organizaciones encontramos puestos denominados Loss Prevention Advisor, Loss Prevention Specialist, Loss Prevention Investigator o Asset Protection Specialist. Aunque las denominaciones y responsabilidades pueden variar, todos ellos comparten un objetivo: identificar, analizar y reducir las circunstancias que generan pérdidas económicas, patrimoniales u operativas para una organización.

Y es precisamente aquí donde aparece una cuestión especialmente interesante para nuestra profesión:

¿Qué puede aportar un criminólogo a la prevención de pérdidas?

La respuesta requiere comprender primero qué significa realmente Loss Prevention.

¿Qué es Loss Prevention o prevención de pérdidas?

Reducir la prevención de pérdidas a evitar hurtos supone quedarse únicamente con una pequeña parte del problema.

La actividad profesional asociada al Loss Prevention puede comprender la investigación de hurtos internos y externos, fraude, faltantes de mercancía, auditorías, cumplimiento de procedimientos, análisis de riesgos, elaboración de informes, formación de trabajadores y colaboración con otros departamentos o con las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Además, no todas las pérdidas tienen origen delictivo.

Una organización puede perder activos como consecuencia de errores de inventario, fallos administrativos, procedimientos deficientes, devoluciones irregulares, problemas durante la recepción o expedición de mercancías, errores humanos o vulnerabilidades operativas.

Por ello, el profesional de prevención de pérdidas no debería limitarse a preguntarse:

¿Quién ha cometido el hecho?

Debe plantearse también:

¿Por qué se está produciendo esta pérdida y qué podemos hacer para evitar que vuelva a ocurrir?

Y esa segunda pregunta nos introduce directamente en el terreno de la Criminología.

¿Qué hace un Loss Prevention Advisor?

Las funciones concretas dependen de cada organización, pero un profesional de prevención de pérdidas puede participar, entre otras actividades, en:

  • Análisis de pérdidas y diferencias de inventario.
  • Investigación de hurtos externos e internos.
  • Detección y análisis de posibles fraudes.
  • Análisis de incidentes y patrones.
  • Evaluación de riesgos.
  • Auditorías de procedimientos.
  • Revisión de sistemas y medidas de seguridad.
  • Elaboración de informes.
  • Formación y sensibilización de trabajadores.
  • Prevención de conductas delictivas.
  • Coordinación con responsables operativos.
  • Colaboración con Recursos Humanos, seguridad y otras áreas de la organización.
  • Relación con las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando resulte necesario.
  • Evaluación de medidas preventivas.
  • Propuesta de modificaciones destinadas a reducir pérdidas.

Las clasificaciones profesionales internacionales de Retail Loss Prevention Specialists recogen precisamente buena parte de estas funciones: investigación, auditoría, tratamiento de información, formación, coordinación y recomendación de medidas para reducir riesgos y pérdidas.

Estamos, por tanto, ante un perfil que combina seguridad, investigación, prevención, análisis y conocimiento del comportamiento humano y de las organizaciones.

¿Qué aporta un criminólogo como Loss Prevention Advisor?

La Criminología estudia el fenómeno delictivo desde una perspectiva empírica, científica e interdisciplinar.

Su objeto no consiste únicamente en conocer qué delitos existen o qué consecuencias jurídicas producen. También estudia las circunstancias que favorecen determinadas conductas, los factores de riesgo, las oportunidades, los patrones delictivos y las estrategias que pueden utilizarse para prevenirlos.

La formación criminológica proporciona herramientas para:

analizar, investigar, interpretar, prevenir y evaluar.

Precisamente cinco verbos que aparecen constantemente en el ámbito de la prevención de pérdidas.

La aportación diferencial del criminólogo consiste, por tanto, en trasladar el conocimiento criminológico al funcionamiento cotidiano de una organización.

Del incidente al patrón

Imaginemos que durante varias semanas se producen hurtos reiterados de determinados productos.

Una respuesta exclusivamente reactiva podría concentrarse en identificar y detener a sus autores. El análisis criminológico permite ampliar las preguntas:

  • ¿Por qué esos productos?
  • ¿Por qué en esa ubicación?
  • ¿En qué horarios se producen las pérdidas?
  • ¿Existe algún patrón temporal?
  • ¿Hay zonas con menor capacidad de vigilancia?
  • ¿Existe relación entre determinados momentos de gran afluencia y los incidentes?
  • ¿Las medidas preventivas actuales están funcionando?
  • ¿Se trata de autores ocasionales o aparecen indicios de actividad organizada?
  • ¿Ha cambiado el comportamiento después de introducir alguna medida?
  • ¿Existe alguna vulnerabilidad operativa que esté generando oportunidades?

El criminólogo puede contribuir así a pasar del incidente individual al análisis del fenómeno.

Y esa diferencia resulta fundamental para desarrollar políticas preventivas eficaces.

La prevención situacional aplicada al retail

Un establecimiento comercial también puede analizarse como un espacio criminológico.

La distribución del espacio, los accesos, la ubicación de determinados productos, la iluminación, la existencia de puntos con escasa visibilidad, los probadores, las cajas, los almacenes, las salidas o la propia organización del trabajo pueden influir sobre las oportunidades existentes para determinadas conductas.

Aquí adquiere especial importancia la prevención situacional del delito.

Su finalidad no consiste simplemente en incrementar las medidas de seguridad, sino en analizar las circunstancias que facilitan una conducta y modificar aquellas condiciones que puedan favorecerla.

Desde esta perspectiva, la pregunta deja de ser únicamente:

¿Cómo evitamos que alguien robe?

Y pasa a ser también:

¿Qué elementos de nuestro entorno o de nuestros procedimientos están facilitando que esta conducta pueda producirse?

La diferencia entre ambas preguntas resume buena parte del valor que puede aportar la Criminología a la prevención de pérdidas.

Investigación y análisis de información

Otra de las funciones estrechamente relacionadas con el Loss Prevention es la investigación.

Un profesional puede necesitar analizar incidentes, imágenes, transacciones, inventarios, devoluciones, movimientos de mercancía, informes o comportamientos anómalos para determinar el origen de una pérdida.

Cuando existe suficiente información acumulada, además, pueden identificarse tendencias y patrones.

El criminólogo está formado precisamente para aproximarse a un problema mediante técnicas de investigación y análisis, formular hipótesis y alcanzar conclusiones fundamentadas.

Esto adquiere especial relevancia ante una posible irregularidad interna.

Una sospecha no constituye una prueba.

Una diferencia de inventario, una operación anómala o un comportamiento inusual pueden tener distintas explicaciones. La investigación debe realizarse con objetividad, respetando los procedimientos establecidos y diferenciando hechos, indicios e interpretaciones.

La finalidad no debería ser confirmar una sospecha previa, sino comprender qué ha sucedido.

Pérdidas internas, fraude y factores de oportunidad

Las organizaciones también pueden experimentar pérdidas originadas desde su propio interior.

Fraudes, apropiaciones, abuso de procedimientos, manipulación de devoluciones o utilización irregular de recursos constituyen algunos ejemplos.

Sin embargo, el análisis criminológico no debería finalizar identificando al responsable.

Existe otra pregunta fundamental:

¿Qué hizo posible la conducta?

Puede existir ausencia de controles, exceso de confianza, deficiente segregación de funciones, procedimientos fácilmente manipulables o sistemas incapaces de detectar determinadas anomalías.

Identificar estas circunstancias permite transformar una investigación concreta en una oportunidad preventiva.

La investigación explica lo sucedido. La prevención intenta impedir que vuelva a suceder.

Análisis de datos y detección de patrones

La progresiva digitalización del comercio está convirtiendo el análisis de información en una herramienta cada vez más importante para la prevención de pérdidas.

Inventarios, operaciones de caja, devoluciones, incidencias, movimientos de mercancía o registros internos pueden proporcionar información valiosa.

El objetivo no consiste necesariamente en convertir al profesional de prevención de pérdidas en un analista de datos especializado, sino en desarrollar la capacidad para interpretar información y detectar anomalías.

Un incremento inusual de determinadas devoluciones, una categoría de producto con pérdidas significativamente superiores, una concentración de incidentes en determinadas franjas horarias o una ubicación que acumula sistemáticamente diferencias de inventario pueden adquirir un significado diferente cuando se analizan conjuntamente.

Datos aparentemente independientes pueden revelar un patrón.

La Criminología contemporánea dispone precisamente de herramientas metodológicas para trabajar con información, formular hipótesis y analizar tendencias.

Prevenir no significa únicamente vigilar

Este punto resulta especialmente importante.

La prevención de pérdidas no debería confundirse con la vigilancia de seguridad.

Ambas actividades pueden encontrarse relacionadas, pero cumplen funciones diferentes.

Un dispositivo de seguridad puede prevenir, detectar y responder ante determinados incidentes.

El profesional de Loss Prevention, en cambio, puede analizar por qué esos incidentes se producen, dónde se concentran, qué impacto tienen, qué procedimientos están fallando y qué modificaciones podrían reducirlos.

Por ello, aumentar indiscriminadamente la vigilancia no constituye necesariamente la respuesta más eficiente.

En ocasiones, una modificación de procedimiento, una redistribución del espacio, una formación específica o una mejora en determinados controles puede producir mejores resultados.

La seguridad actúa sobre el riesgo. La Criminología puede contribuir a comprenderlo.

El criminólogo como asesor dentro de la organización

Probablemente esta sea una de las dimensiones menos visibles del Loss Prevention.

El profesional de prevención de pérdidas no trabaja únicamente con otros profesionales de seguridad.

Debe relacionarse con responsables de establecimientos, operaciones, Recursos Humanos, auditoría, dirección y otros departamentos.

Esto exige una capacidad que trasciende el conocimiento técnico:

saber comunicar el riesgo.

Detectar una vulnerabilidad tiene poco valor si después no somos capaces de explicar por qué resulta importante corregirla.

Una medida preventiva que nadie comprende o aplica difícilmente será eficaz.

El profesional debe argumentar sus recomendaciones, presentar información, formar, sensibilizar y conseguir que otros departamentos incorporen determinadas medidas a su actividad cotidiana.

Aquí aparecen nuevamente competencias especialmente próximas a la formación criminológica: comunicación, negociación, mediación, análisis y capacidad de trabajo interdisciplinar.

Medir para saber si estamos previniendo

Toda política preventiva debería poder evaluarse.

Introducir una medida y asumir que funciona simplemente porque parece razonable constituye un error.

  • ¿Ha disminuido la pérdida?
  • ¿Se han reducido los incidentes?
  • ¿Se ha desplazado el problema hacia otra zona?
  • ¿Ha cambiado el comportamiento detectado?
  • ¿Se está aplicando realmente el procedimiento?
  • ¿El coste de la medida resulta proporcional al problema que pretende solucionar?

Los indicadores o Key Performance Indicators (KPI) utilizados por cada organización pueden variar, pero su finalidad es similar: transformar la prevención en resultados medibles.

Aquí el criminólogo puede aportar otra de las dimensiones fundamentales de su formación: la evaluación de intervenciones.

Prevenir no consiste solamente en diseñar medidas. También significa comprobar si funcionan.

Criminología y seguridad: profesionales complementarios

Defender la incorporación del criminólogo a estos ámbitos no significa reclamar funciones que correspondan a otros profesionales.

Vigilantes de seguridad, responsables de seguridad, investigadores, auditores, responsables operativos y criminólogos pueden intervenir ante un mismo problema desde perspectivas distintas.

Precisamente ahí reside el valor de los equipos multidisciplinares.

La Criminología no debería presentarse como sustituta de la seguridad.

Puede convertirse en una herramienta complementaria que permita comprender mejor determinados fenómenos y diseñar estrategias preventivas fundamentadas.

El objetivo no consiste en competir por espacios profesionales. Consiste en incorporar conocimiento criminológico allí donde pueda mejorar la prevención.

De Loss Prevention a Asset Protection

La propia terminología utilizada internacionalmente muestra cómo este ámbito profesional está evolucionando.

Junto al concepto tradicional de Loss Prevention aparece cada vez con mayor frecuencia el término Asset Protection o protección de activos.

El cambio no es meramente lingüístico.

Refleja una concepción más amplia de la protección empresarial que puede incluir pérdidas de mercancía, fraude, delincuencia organizada, seguridad física, riesgos operativos, cadena de suministro, investigaciones internas, seguridad de trabajadores y protección de diferentes activos de una organización.

La evolución desde una concepción centrada exclusivamente en el hurto hacia modelos integrales de protección genera nuevas oportunidades para profesionales capaces de trabajar desde perspectivas multidisciplinares.

Y ese escenario resulta especialmente interesante para la Criminología.

Una salida profesional para criminólogos que todavía pasa desapercibida

Durante años, buena parte del debate sobre las salidas profesionales de la Criminología se ha centrado en localizar ofertas de empleo que soliciten expresamente un “criminólogo”.

Quizá también deberíamos plantearnos otra pregunta:

¿Qué puestos profesionales ya existentes necesitan competencias criminológicas aunque no utilicen la palabra “criminólogo” en su denominación?

Este cambio de perspectiva resulta importante.

Existen puestos que requieren analizar fenómenos delictivos, investigar conductas, identificar riesgos, estudiar oportunidades, diseñar medidas preventivas, gestionar conflictos, elaborar informes o evaluar intervenciones aunque su denominación profesional sea completamente diferente.

Loss Prevention Advisor, Loss Prevention Specialist, Loss Prevention Investigator o Asset Protection Specialist son algunos ejemplos.

Esto no significa que dichos puestos pertenezcan exclusivamente a criminólogos.

Profesionales procedentes de seguridad, investigación, auditoría, operaciones o fuerzas policiales pueden aportar igualmente conocimientos y experiencias valiosas.

Pero tampoco deberíamos ignorar una realidad:

muchas de las funciones desarrolladas en prevención de pérdidas presentan una correspondencia directa con competencias propias de la formación criminológica.

Esta realidad también puede observarse en otros ámbitos de la Criminología aplicada, como la protección y seguridad de las infraestructuras críticas, donde el valor profesional del criminólogo tampoco depende necesariamente de que el puesto lleve su profesión escrita en el título.

¿Puede entonces un criminólogo trabajar en Loss Prevention?

Sí.

Y probablemente esta sea una de las salidas profesionales relacionadas con la empresa privada que merece mayor atención por parte de nuestra profesión.

El criminólogo aporta conocimientos y capacidades relacionadas con:

  • Análisis del fenómeno delictivo.
  • Prevención situacional.
  • Identificación de factores de riesgo.
  • Investigación.
  • Análisis de información.
  • Interpretación de patrones.
  • Elaboración de estrategias preventivas.
  • Evaluación de intervenciones.
  • Gestión y resolución de conflictos.
  • Elaboración de informes.
  • Trabajo interdisciplinar.

Naturalmente, la formación criminológica no sustituye al conocimiento del negocio.

Un criminólogo que quiera desarrollarse profesionalmente en prevención de pérdidas deberá comprender también la operativa del sector en el que trabaje, sus procedimientos, indicadores, herramientas y riesgos específicos.

Precisamente la combinación de conocimiento criminológico + conocimiento operativo puede constituir un perfil especialmente interesante.

Conclusión: hacer visible la Criminología donde ya resulta útil

Quizá el futuro profesional de la Criminología no dependa únicamente de conseguir que las organizaciones creen puestos denominados específicamente “criminólogo”.

También dependerá de nuestra capacidad para identificar problemas reales para los que nuestra disciplina puede aportar soluciones.

La prevención de pérdidas constituye un buen ejemplo.

Analizar patrones. Investigar incidentes. Identificar factores de riesgo. Estudiar oportunidades. Diseñar estrategias preventivas. Evaluar resultados. Interpretar comportamientos. Elaborar informes. Gestionar conflictos. Transformar información en decisiones preventivas.

Son actividades perfectamente reconocibles para cualquier criminólogo.

Por ello, cuando una organización busca un profesional capaz de comprender por qué se producen determinadas pérdidas y cómo reducirlas, quizá la Criminología tenga bastante más que decir de lo que tradicionalmente hemos pensado.

Porque prevenir una pérdida no consiste únicamente en impedir que ocurra un hecho. Consiste en comprender por qué ocurre, identificar las condiciones que lo favorecen y transformar ese conocimiento en prevención.

Y precisamente ahí, la Criminología tiene mucho que aportar.


Preguntas frecuentes sobre Criminología y Loss Prevention

¿Qué es un Loss Prevention Advisor?

Es un profesional dedicado a prevenir y reducir pérdidas dentro de una organización. Dependiendo de la empresa, sus funciones pueden incluir análisis de pérdidas, investigación de incidentes, auditorías, prevención del fraude, evaluación de riesgos, formación y colaboración con diferentes departamentos.

¿Puede un criminólogo trabajar en prevención de pérdidas?

Sí. Las competencias relacionadas con investigación, análisis del delito, prevención, evaluación de riesgos, comportamiento humano y resolución de conflictos presentan un encaje especialmente interesante con numerosas funciones de Loss Prevention.

¿Loss Prevention es lo mismo que seguridad privada?

No. Son ámbitos relacionados, pero diferentes. La seguridad privada desarrolla las funciones que le atribuye la normativa correspondiente. La prevención de pérdidas posee un enfoque más amplio sobre el análisis de las causas de las pérdidas, los procedimientos, el fraude, las vulnerabilidades y las medidas preventivas de una organización.

¿Qué diferencia existe entre Loss Prevention y Asset Protection?

Las denominaciones dependen de cada organización. Generalmente, Asset Protection refleja una concepción más amplia de protección de activos, mientras que Loss Prevention se ha asociado tradicionalmente a la reducción de pérdidas. En la práctica existe un importante solapamiento entre ambos conceptos.

¿Es necesario ser criminólogo para trabajar como Loss Prevention Advisor?

No. Es un ámbito multidisciplinar al que pueden acceder profesionales procedentes de diferentes sectores. La Criminología, sin embargo, proporciona competencias directamente relacionadas con muchas de sus funciones.

¿Qué debería aprender un criminólogo que quiera especializarse en Loss Prevention?

Además de su formación criminológica, resulta conveniente adquirir conocimientos sobre operativa retail, análisis de pérdidas, investigación interna, fraude, gestión de riesgos, procedimientos empresariales, análisis de datos, protección de activos y comunicación con equipos operativos.


Bassy Bololo Riokaló
Criminólogo por vocación, aprendiz constante y soñador insomne.
Aquí comparto lo que la teoría no enseña y la experiencia confirma.

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