🛡️ Protección de la infancia y adolescencia en el deporte y ocio (LOPIVI): por qué el criminólogo es el Delegado de Protección idóneo
La protección de la infancia y la adolescencia en el ámbito deportivo y de ocio es hoy una prioridad legal, ética y social. Desde la entrada en vigor de la LOPIVI (Ley Orgánica 8/2021), todas las entidades que trabajen con menores —especialmente clubes deportivos, academias, actividades de ocio y tiempo libre— deben contar con protocolos, medidas de prevención y un Delegado o Delegada de Protección.
Aunque muchas entidades aún lo desconocen, el criminólogo es el profesional más completo y adecuado para asumir este rol. Su formación en prevención, análisis de riesgos, victimología y gestión de conflictos encaja exactamente con lo que la LOPIVI exige.
En este artículo analizamos por qué el criminólogo es el perfil idóneo para ser Delegado de Protección de la Infancia y Adolescencia, tanto en deporte como en ocio, y cómo contribuye a crear entornos seguros que eviten situaciones de violencia.
🔍 LOPIVI y entidades deportivas/ocio: qué exige la ley realmente
La LOPIVI establece que cualquier organización que trabaje con menores debe implementar un Plan de Protección con:
- Protocolo de prevención, detección y actuación ante violencias.
- Formación obligatoria para entrenadores, monitores y voluntariado.
- Sistemas seguros de comunicación y denuncia.
- Normas de convivencia y contacto físico adecuadas al deporte/actividad.
- Medidas de control en espacios sensibles (vestuarios, duchas, transporte).
- Un Delegado/a de Protección con formación acreditada.
- Comisiones de Protección con profesionales expertos.
A esto se suma la necesidad de detectar riesgos y actuar con criterios profesionales en situaciones relacionadas con:
- abuso sexual,
- violencia psicológica,
- acoso entre iguales,
- ciberacoso,
- negligencia,
- discriminación,
- violencia institucional,
- dinámicas de riesgo en actividades deportivas o de ocio.
La ley no pide voluntarios: pide profesionales capacitados.
🎓 Por qué el criminólogo es el Delegado de Protección ideal (según LOPIVI)
1. Conocimiento técnico en violencias y prevención
La criminología estudia cómo aparecen las violencias, cómo se desarrollan y cómo se previenen. Este enfoque es justo el que la LOPIVI exige en deporte y ocio.
2. Capacidad profesional para evaluar riesgos
El criminólogo analiza:
- factores de riesgo,
- vulnerabilidades,
- patrones de conducta,
- dinámicas de grupo,
- escenarios potencialmente peligrosos.
Esto permite detectar problemas antes de que generen daño.
3. Formación en victimología y trato adecuado con menores
El criminólogo comprende:
- procesos de victimización,
- indicadores tempranos,
- formas de evitar la revictimización,
- cómo comunicar sin dañar al menor.
4. Experiencia en mediación y resolución de conflictos
En el deporte y el ocio surgen conflictos entre:
- familias,
- monitores,
- entrenadores,
- menores.
El criminólogo es capaz de gestionarlos de forma segura y profesional.
5. Profesional idóneo para la Comisión de Protección
La LOPIVI indica que las comisiones deben incluir perfiles expertos. El criminólogo aporta:
- análisis técnico,
- metodología profesional,
- visión preventiva,
- rigor en la toma de decisiones.
🧭 Funciones del Delegado/a de Protección con perfil criminológico
El criminólogo como Delegado de Protección de la Infancia y Adolescencia puede:
- Elaborar y actualizar el Plan LOPIVI adaptado al deporte o actividad.
- Formar a entrenadores y monitores en detección de riesgos.
- Establecer protocolos realistas y viables.
- Analizar situaciones sospechosas con criterios profesionales.
- Actuar con seguridad y sin improvisaciones.
- Relacionarse con familias y organismos competentes.
- Garantizar el cumplimiento legal y la seguridad del entorno.
En otras palabras: protege a la infancia y protege a la entidad.
🧩 Protección en deporte y ocio: por qué es clave el perfil criminológico
El deporte y las actividades de ocio tienen características particulares:
- contacto físico frecuente,
- uso de vestuarios,
- desplazamientos,
- jerarquías entre entrenadores y menores,
- dinámicas competitivas,
- grupos amplios y cambiantes,
- actividades fuera de la vista de familias.
Esto genera riesgos especiales que requieren análisis especializado. Un criminólogo entiende estos contextos y sabe cómo actuar de forma preventiva.
🌱 Conclusión
La LOPIVI ha elevado el estándar de protección de niños y adolescentes en deporte y ocio. Ahora las entidades deben contar con profesionales preparados, no con figuras improvisadas.
En este escenario, el criminólogo se convierte en la elección natural:
- Evalúa riesgos,
- Detecta vulnerabilidades,
- Interviene con rigor,
- Previene violencias,
- Forma a equipos,
- Y garantiza el cumplimiento legal.
La protección de menores no es un trámite: es una responsabilidad profesional. Y la criminología aporta exactamente las herramientas necesarias para cumplirla con eficacia.
Bassy Bololo Riokaló
Criminólogo por vocación, aprendiz constante y soñador insomne.
Aquí comparto lo que la teoría no enseña y la experiencia confirma.